
Evangelio del día 25 septiembre 2025 (¿Quién es este de quien oigo semejantes cosas?)
Jueves de la 25ª Semana del Tiempo Ordinario
EVANGELIO (Lucas 9, 7-9)
El tetrarca Herodes se enteró de lo que pasaba y no sabía a qué atenerse, porque unos decían que Juan había resucitado de entre los muertos; otros, en cambio, que había aparecido Elías, y otros que había vuelto a la vida uno de los antiguos profetas.
«¿Quién es este de quien oigo semejantes cosas?».
Herodes se decía: «A Juan lo mandé decapitar yo. ¿Quién es este de quien oigo semejantes cosas?». Y tenía ganas de verlo.
REFLEXIÓN
INTRODUCCIÓN
El evangelio de hoy nos muestra la expectación que Jesús generaba entre el pueblo. Hasta el tetrarca Herodes sabe de él y se pregunta si no será aquel Juan Bautista que él mismo mandó decapitar. Para otros sería Elías, el gran profeta de Israel, que la tradición afirmaba que había sido arrebatado al cielo en un carro de fuego; otros, que sería uno de los antiguos profetas. Jesús atrae toda la atención. ¿Se entregará a la vanidad y a los poderes del mundo? Ya sabemos la respuesta: no.
REFLEXIÓN Y PREGUNTAS
A propósito del texto que acabamos de escuchar, me gustaría hacer tres reflexiones muy sencillas:
En primer lugar, vemos a Jesús admirado por el pueblo, incluso por los reyes y poderosos del mundo. ¡Hasta el mismo Herodes tiene ganas de verlo! Pero Jesús, fiel a su vocación, no se deja cortejar. Su opción es la autenticidad y sus preferidos los últimos.
¿Cómo estás tú de orgullo y de vanidad? ¿Te dejas llevar demasiado por lo que otros piensan y dicen de ti? ¿No vives demasiado preocupado por generar una buena imagen en torno a ti? ¿No te vendes demasiado para ser aceptado, querido, admirado?
En segundo lugar, me gustaría aludir a nuestras debilidades. ¡Cómo nos gusta la gente poderosa por su dinero, por sus cualidades, por su influencia o poder, sea cual sea!
¿Quiénes son tus preferidos? ¿A qué personas buscas? ¿Tienen espacio en tu vida los débiles, los poco o nada influyentes, los que están pasándolo mal, aquellos de los que no puedes sacar ningún rédito?
En tercer lugar, quiero resaltar esta frase del texto: “Herodes tenía ganas de ver a Jesús”.
¿Buscas tú también a Jesús con todas tus fuerzas? ¿Tienes ganas de estar con él? ¿Reservas momentos para estar con él? ¿Hay espacio en tu vida para la oración? ¿O más bien le buscas con un tono aburrido, como quien hace algo que debe hacer, pero que no pone realmente en movimiento tu corazón?
CONCLUSIÓN
Pues que hoy, tras escuchar este evangelio, tomes conciencia de la vanidad que hay en ti, dejes de lado tu orgullo y el culto a tu imagen, y permitas que entren en tu vida aquellos que no son primeros. Y que la fuerza para esta tarea, nada fácil, la descubras y la recibas en momentos intensos, de calidad, junto a Jesús.