Tiempo Ordinario

A continuación puedes encontrar el ‘Evangelio y Reflexión’ que, hasta el momento, hay disponibles del Tiempo Ordinario. Haz clic sobre la cita para ir al vídeo con el texto del evangelio y la reflexión correspondiente.

1ª SEMANA DEL T. ORDINARIO

  • Lunes de la 1ª Semana del T. Ordinario (Marcos 1, 14-20)
    «Jesús se marchó a Galilea a proclamar el Evangelio de Dios; decía: ‘Se ha cumplido el tiempo y está cerca el reino de Dios. Convertíos y creed en el Evangelio’. Vio a Simón y a Andrés, el hermano de Simón, echando las redes en el mar, pues eran pescadores. Jesús les dijo: ‘Venid en pos de mí y os haré pescadores de hombres’»

  • Martes de la 1ª Semana del T. Ordinario (Marcos 1, 21b-28)
    «Había precisamente en su sinagoga un hombre que tenía un espíritu inmundo y se puso a gritar: «¿Qué tenemos que ver nosotros contigo, Jesús Nazareno? ¿Has venido a acabar con nosotros? Sé quién eres: el Santo de Dios. Jesús lo increpó: «¡Cállate y sal de él!». 



  • Viernes de la 1ª Semana del T. Ordinario (Marcos 2, 1-12)
    «Vinieron trayéndole un paralítico llevado entre cuatro y, como no podían presentárselo por el gentío, levantaron la techumbre encima de donde él estaba, abrieron un boquete y descolgaron la camilla donde yacía el paralítico». 

  • Sábado de la 1ª Semana del T. Ordinario (Marcos 2, 13-17)
    «Al pasar vio a Leví, el de Alfeo, sentado al mostrador de los impuestos, y le dice: ‘Sígueme’. Se levantó y lo siguió. Sucedió que, mientras estaba él sentado a la mesa en casa de Leví, muchos publicanos y pecadores se sentaban con Jesús y sus discípulos». 

2ª SEMANA DEL T. ORDINARIO


  • Lunes de la 2ª Semana del T. Ordinario (Marcos 2, 18-22)
    «Vinieron unos y le preguntaron a Jesús: ‘Los discípulos de Juan y los discípulos de los fariseos ayunan. ¿Por qué los tuyos no?’. Jesús les contesta: ‘¿Es que pueden ayunar los amigos del esposo, mientras el esposo está con ellos?’»


  • Miércoles de la 2ª Semana del T. Ordinario (Marcos 3, 1-6)
    «Entró Jesús otra vez en la sinagoga y había allí un hombre que tenía una mano paralizada. Lo estaban observando, para ver si lo curaba en sábado y acusarlo. Les pregunta: ‘¿Qué está permitido en sábado?, ¿hacer lo bueno o lo malo?’»

  • Jueves de la 2ª Semana del T. Ordinario (Marcos 3, 7-12)
    «Jesús se retiró con sus discípulos a la orilla del mar. Acudía mucha gente de Judea, Jerusalén, Idumea, Transjordania y cercanías de Tiro y Sidón. Encargó a sus discípulos que le tuviesen preparada una barca, no lo fuera a estrujar el gentío»


3ª SEMANA DEL T. ORDINARIO


  • Lunes de la 3ª Semana del T. Ordinario (Marcos 3, 22-30)
    «Los escribas que habían bajado de Jerusalén decían: ‘Tiene dentro a Belzebú y expulsa a los demonios con el poder del jefe de los demonios’. Él los invitó a acercarse y les hablaba en parábolas: ‘¿Cómo va a echar Satanás a Satanás? Un reino dividido internamente no puede subsistir’»

  • Martes de la 3ª Semana del T. Ordinario (Marcos 3, 31-35)
    «La gente que tenía sentada alrededor le dice: ‘Mira, tu madre y tus hermanos y tus hermanas están fuera y te buscan’. Mirando a los que estaban sentados alrededor, dice: ‘Estos son mi madre y mis hermanos. El que haga la voluntad de Dios, ese es mi hermano y mi hermana y mi madre’»


  • Jueves de la 3ª Semana del T. Ordinario (Marcos 4, 21-25)
    «¿Se trae la lámpara para meterla debajo del celemín o debajo de la cama?, ¿no es para ponerla en el candelero? No hay nada escondido, sino para que sea descubierto. La medida que uséis la usarán con vosotros, y con creces»


4ª SEMANA DEL T. ORDINARIO


  • Martes de la 4ª Semana del T. Ordinario (Marcos 5, 21-43)
    «Se acercó un jefe de la sinagoga, que se llamaba Jairo, y, al verlo, se echó a sus pies, rogándole con insistencia: ‘Mi niña está en las últimas; ven, impón las manos sobre ella, para que se cure y viva’. Se fue con él y lo seguía mucha gente que lo apretujaba. Había una mujer que padecía flujos de sangre desde hacía doce años…»

  • Miércoles de la 4ª Semana del T. Ordinario (Marcos 6, 1-6)
    «Se dirigió Jesús a su ciudad y lo seguían sus discípulos. Cuando llegó el sábado, empezó a enseñar en la sinagoga; la multitud que lo oía se preguntaba asombrada: ‘¿No es este el carpintero, el hijo de María, hermano de Santiago y José y Judas y Simón?’ . Les decía: ‘No desprecian a un profeta más que en su tierra, entre sus parientes y en su casa’. No pudo hacer allí ningún milagro»

  • Jueves de la 4ª Semana del T. Ordinario (Marcos 6, 7-13)
    «Llamó Jesús a los Doce y los fue enviando de dos en dos, dándoles autoridad sobre los espíritus inmundos. Les encargó que llevaran para el camino un bastón y nada más, pero ni pan, ni alforja, ni dinero suelto en la faja»

  • Viernes de la 4ª Semana del T. Ordinario (Marcos 6, 14-29)
    «Como la fama de Jesús se había extendido, el rey Herodes oyó hablar de él. Herodes, al oírlo, decía: ‘Es Juan, a quien yo decapité, que ha resucitado’. Es que Herodes había mandado prender a Juan y lo había metido en la cárcel encadenado»

5ª SEMANA DEL T. ORDINARIO




  • Jueves de la 5ª Semana del T. Ordinario (Marcos 7, 24-30)
    «Una mujer que tenía una hija poseída por un espíritu impuro se enteró enseguida, fue a buscarlo y se le echó a los pies. Él le dijo: ‘Deja que se sacien primero los hijos. No está bien tomar el pan de los hijos y echárselo a los perritos’»

6ª SEMANA DEL T. ORDINARIO


  • Lunes de la 6ª Semana del T. Ordinario (Marcos 8, 11-13)
    «Se presentaron los fariseos y se pusieron a discutir con Jesús; para ponerlo a prueba, le pidieron un signo del cielo. Jesús dio un profundo suspiro y dijo: ‘¿Por qué esta generación reclama un signo? En verdad os digo que no se le dará un signo a esta generación’»


  • Miércoles de la 6ª Semana del T. Ordinario (Marcos 8, 22-26)
    «Jesús y los discípulos llegaron a Betsaida. Y le trajeron a un ciego pidiéndole que lo tocase. Él lo sacó de la aldea, llevándolo de la mano, le untó saliva en los ojos, le impuso las manos y le preguntó: ‘¿Ves algo?’. Levantando los ojos dijo: ‘Veo hombres, me parecen árboles, pero andan’»

  • Jueves de la 6ª Semana del T. Ordinario (Marcos 8, 27-33)
    «Por el camino preguntó a sus discípulos: ‘¿Quién dice la gente que soy yo?’. Ellos le contestaron: ‘Unos, Juan el Bautista; otros, Elías, y otros, uno de los profetas’. Él les preguntó: ‘Y vosotros, ¿quién decís que soy?’. Tomando la palabra Pedro le dijo: ‘Tú eres el Mesías’»

  • Viernes de la 6ª Semana del T. Ordinario (Marcos 8, 34 – 9,1)
    «Si alguno quiere venir en pos de mí, que se niegue a sí mismo, tome su cruz y me siga. Porque, quien quiera salvar su vida, la perderá; pero el que pierda su vida por mí y por el Evangelio, la salvará. Pues ¿de qué le sirve a un hombre ganar el mundo entero y perder su alma?»

7ª SEMANA DEL T. ORDINARIO

  • Domingo de la 7ª Semana del T. Ordinario – Ciclo A (Mateo 5, 38-48)
    «Habéis oído que se dijo: ‘Ojo por ojo, diente por diente’. Pero yo os digo: si uno te abofetea en la mejilla derecha, preséntale la otra. Habéis oído que se dijo: ‘Amarás a tu prójimo y aborrecerás a tu enemigo’. Pero yo os digo: amad a vuestros enemigos y rezad por los que os persiguen»

  • Lunes de la 7ª Semana del T. Ordinario (Marcos 9, 14-29)
    «Uno de la gente le contestó: ‘Maestro, te he traído a mi hijo; tiene un espíritu que no lo deja hablar; y cuando lo agarra, lo tira al suelo, echa espumarajos, rechina los dientes y se queda rígido. He pedido a tus discípulos que lo echen y no han sido capaces’»

  • Martes de la 7ª Semana del T. Ordinario (Marcos 9, 30-37)
    «Uno de la gente le contestó: ‘Maestro, te he traído a mi hijo; tiene un espíritu que no lo deja hablar; y cuando lo agarra, lo tira al suelo, echa espumarajos, rechina los dientes y se queda rígido. He pedido a tus discípulos que lo echen y no han sido capaces’»

9ª SEMANA DEL T. ORDINARIO


  • Martes de la 9ª Semana del T. Ordinario (Marcos 12, 13-17)
    «’¿Es lícito pagar impuesto al César o no? ¿Pagamos o no pagamos?’. Adivinando su hipocresía, les replicó: ‘¿Por qué me tentáis? Traedme un denario, que lo vea’. Se lo trajeron. Y él les preguntó: ‘¿De quién es esta imagen y esta inscripción?’. Le contestaron: ‘Del César’. Jesús les replicó: ‘Dad al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios’»

  • Miércoles de la 9ª Semana del T. Ordinario (Marcos 12, 18-27)
    «Cuando resuciten, ni los hombres se casarán ni las mujeres serán dadas en matrimonio, serán como ángeles del cielo. Y a propósito de que los muertos resucitan, ¿no habéis leído en el libro de Moisés, en el episodio de la zarza, lo que le dijo Dios: ‘Yo soy el Dios de Abrahán, el Dios de Isaac, el Dios de Jacob’? No es Dios de muertos, sino de vivos. Estáis muy equivocados»


  • Sábado de la 9ª Semana del T. Ordinario (Marcos 12, 38-44)
    «’¡Cuidado con los escribas! Les encanta pasearse con amplio ropaje… Estando Jesús sentado enfrente del tesoro del templo, observaba a la gente que iba echando dinero: muchos ricos echaban mucho; se acercó una viuda pobre y echó dos monedillas… En verdad os digo que esta viuda pobre ha echado en el arca de las ofrendas más que nadie’»

10ª SEMANA DEL T. ORDINARIO

  • Lunes de la 10ª Semana del T. Ordinario (Mateo 5, 1-12)
    «Al ver Jesús el gentío, subió al monte, se sentó y se acercaron sus discípulos; y, abriendo su boca, les enseñaba diciendo: «Bienaventurados los pobres en el espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos…»

  • Martes de la 10ª Semana del T. Ordinario (Mateo 5, 13-16)
    «Vosotros sois la sal de la tierra. Pero si la sal se vuelve sosa, ¿con qué la salarán? Vosotros sois la luz del mundo. Brille así vuestra luz ante los hombres, para que vean vuestras buenas obras y den gloria a vuestro Padre que está en los cielos»


  • Jueves de la 10ª Semana del T. Ordinario (Mateo 5, 20-26)
    «Si vuestra justicia no es mayor que la de los escribas y fariseos, no entraréis en el reino de los cielos. Si cuando vas a presentar tu ofrenda sobre el altar, te acuerdas allí mismo de que tu hermano tiene quejas contra ti, deja allí tu ofrenda ante el altar y vete primero a reconciliarte con tu hermano»

  • Viernes de la 10ª Semana del T. Ordinario (Mateo 5, 27-32)
    «Habéis oído que se dijo: ‘No cometerás adulterio’. Pero yo os digo: todo el que mira a una mujer deseándola, ya ha cometido adulterio con ella en su corazón. Si tu ojo derecho te induce a pecar, sácatelo y tíralo. Si tu mano derecha te induce a pecar, córtatela y tírala»

11ª SEMANA DEL T. ORDINARIO


  • Martes de la 11ª Semana del T. Ordinario (Mateo 5, 43-48)
    «Amad a vuestros enemigos y rezad por los que os persiguen, para que seáis hijos de vuestro Padre celestial, que hace salir su sol sobre malos y buenos, y manda la lluvia a justos e injustos. Porque, si amáis a los que os aman, ¿qué premio tendréis? Sed perfectos, como vuestro Padre celestial es perfecto»

  • Miércoles de la 11ª Semana del T. Ordinario (Mateo 6, 1-6.16-18)
    «Cuidad de no practicar vuestra justicia delante de los hombres para ser vistos por ellos; de lo contrario no tenéis recompensa de vuestro Padre celestial. Que no sepa tu mano izquierda lo que hace tu derecha. Cuando ores, entra en tu cuarto, cierra la puerta y ora a tu Padre, que está en lo secreto, y tu Padre, que ve en lo secreto, te lo recompensará»

  • Jueves de la 11ª Semana del T. Ordinario (Mateo 6, 7-15)
    «Cuando recéis, no uséis muchas palabras, como los gentiles, pues vuestro Padre sabe lo que os hace falta antes de que lo pidáis. Vosotros orad así: ‘Padre nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu nombre’»

12ª SEMANA DEL T. ORDINARIO

  • Domingo de la 12ª Semana del T. Ordinario – Ciclo A (Mateo 10, 26-33)
    «No tengáis miedo a los que matan el cuerpo, pero no pueden matar el alma. ¿No se venden un par de gorriones por un céntimo? Y, sin embargo, ni uno solo cae al suelo sin que lo disponga vuestro Padre. No tengáis miedo: valéis más vosotros que muchos gorriones. A quien se declare por mí ante los hombres, yo también me declararé por él ante mi Padre»

  • Lunes de la 12ª Semana del T. Ordinario (Mateo 7, 1-5)
    «No juzguéis, para que no seáis juzgados. Porque seréis juzgados como juzguéis vosotros, y la medida que uséis, la usarán con vosotros. ¿Por qué te fijas en la mota que tiene tu hermano en el ojo y no reparas en la viga que llevas en el tuyo?»

  • Martes de la 12ª Semana del T. Ordinario (Mateo 7, 6.12-14)
    «No deis lo santo a los perros, ni les echéis vuestras perlas a los cerdos. Todo lo que deseáis que los demás hagan con vosotros, hacedlo vosotros con ellos; pues esta es la Ley y los Profetas. Entrad por la puerta estrecha. Porque ancha es la puerta y espacioso el camino que lleva a la perdición»

  • Jueves de la 12ª Semana del T. Ordinario (Mateo 7, 21-29)
    «El que escucha estas palabras mías y las pone en práctica se parece a aquel hombre prudente que edificó su casa sobre roca. Cayó la lluvia, se desbordaron los ríos, soplaron los vientos y descargaron contra la casa; pero no se hundió, porque estaba cimentada sobre roca»

13ª SEMANA DEL T. ORDINARIO


  • Martes de la 13ª Semana del T. Ordinario (Mateo 8, 23-27)
    «Se produjo una tempestad tan fuerte, que la barca desaparecía entre las olas; él dormía. Se acercaron y lo despertaron gritándole: ‘¡Señor, sálvanos, que perecemos!’. Se puso en pie, increpó a los vientos y al mar y vino una gran calma»

  • Miércoles de la 13ª Semana del T. Ordinario (Mateo 8, 28-34)
    «Llegó Jesús a la región de los gadarenos. Desde los sepulcros dos endemoniados salieron a su encuentro; eran tan furiosos que nadie se atrevía a transitar por aquel camino. Y le dijeron a gritos: ‘¿Qué tenemos que ver nosotros contigo, Hijo de Dios?’».

  • Jueves de la 13ª Semana del T. Ordinario (Mateo 9, 1-8)
    «Le presentaron un paralítico, acostado en una camilla. Viendo la fe que tenían, dijo al paralítico: ‘¡Ánimo, hijo!, tus pecados te son perdonados. Para que veáis que el Hijo del hombre tiene potestad en la tierra para perdonar pecados —entonces dice al paralítico—: Ponte en pie, coge tu camilla y vete a tu casa’».

  • Sábado de la 13ª Semana del T. Ordinario (Mateo 9, 14-17)
    «Los discípulos de Juan se le acercan a Jesús, preguntándole: ‘¿Por qué nosotros y los fariseos ayunamos a menudo y, en cambio, tus discípulos no ayunan?’. Jesús les dijo: ‘¿Es que pueden guardar luto los amigos del esposo, mientras el esposo está con ellos? El vino nuevo se echa en odres nuevos’».

14ª SEMANA DEL T. ORDINARIO

  • Domingo de la 14ª Semana del T. Ordinario – Ciclo A (Mateo 11, 25-30)
    «Te doy gracias, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has escondido estas cosas a los sabios y entendidos, y se las has revelado a los pequeños.V enid a mí todos los que estáis cansados y agobiados, y yo os aliviaré. Tomad mi yugo sobre vosotros y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón, y encontraréis descanso para vuestras almas. Porque mi yugo es llevadero y mi carga ligera»

  • Lunes de la 14ª Semana del T. Ordinario (Mateo 9, 18-26)
    «Se acercó un jefe de los judíos que se arrodilló ante él y le dijo: ‘Mi hija acaba de morir. Pero ven tú, impón tu mano sobre ella y vivirá’. Jesús se levantó y lo siguió con sus discípulos. Entre tanto, una mujer que sufría flujos de sangre desde hacía doce años, se le acercó por detrás y le tocó la orla del manto»

  • Martes de la 14ª Semana del T. Ordinario (Mateo 9, 32-38)
    «Llevaron a Jesús un endemoniado mudo. Y después de echar al demonio, el mudo habló. La gente decía admirada: ‘Nunca se ha visto en Israel cosa igual’. En cambio, los fariseos decían: ‘Este echa los demonios con el poder del jefe de los demonios»’. Jesús recorría todas las ciudades y aldeas, enseñando en sus sinagogas, proclamando el evangelio del reino y curando toda enfermedad y toda dolencia»

  • Miércoles de la 14ª Semana del T. Ordinario (Mateo 10, 1-7)
    «Llamó Jesús a sus doce discípulos y les dio autoridad para expulsar espíritus inmundos y curar toda enfermedad y toda dolencia. Los envió Jesús con estas instrucciones: ‘Id a las ovejas descarriadas de Israel. Id y proclamad que ha llegado el reino de los cielos’»

  • Jueves de la 14ª Semana del T. Ordinario (Mateo 10, 7-15)
    «Curad enfermos, resucitad muertos, limpiad leprosos, arrojad demonios. Gratis habéis recibido, dad gratis. No os procuréis en la faja oro, plata ni cobre; ni tampoco alforja para el camino, ni dos túnicas, ni sandalias, ni bastón. Al entrar en una casa, saludadla con la paz»

  • Viernes de la 14ª Semana del T. Ordinario (Mateo 10, 16-23)
    «Mirad que yo os envío como ovejas entre lobos; por eso, sed sagaces como serpientes y sencillos como palomas. Os entregarán a los tribunales, os azotarán en las sinagogas y os harán comparecer ante gobernadores y reyes por mi causa, para dar testimonio ante ellos. El Espíritu de vuestro Padre hablará por vosotros. El que persevere hasta el final, se salvará»

15ª SEMANA DEL T. ORDINARIO

  • Domingo de la 15ª Semana del T. Ordinario – Ciclo A (Mateo 13, 1-23)
    «’Salió el sembrador a sembrar. Al sembrar, una parte cayó al borde del camino; vinieron los pájaros y se la comieron…’. Se le acercaron los discípulos y le preguntaron: ‘¿Por qué les hablas en parábolas?’. Él les contestó: ‘A vosotros se os han dado a conocer los secretos del reino de los cielos. Bienaventurados vuestros ojos porque ven y vuestros oídos porque oyen’»

  • Lunes de la 15ª Semana del T. Ordinario (Mateo 10, 34 – 11, 1)
    «No penséis que he venido a la tierra a sembrar paz: no he venido a sembrar paz, sino espada. El que quiere a su padre o a su madre más que a mí, no es digno de mí. El que encuentre su vida la perderá, y el que pierda su vida por mí, la encontrará. El que os recibe a vosotros, me recibe a mí, y el que me recibe. El que dé a beber, aunque no sea más que un vaso de agua fresca, a uno de estos pequeños, solo porque es mi discípulo, en verdad os digo que no perderá su recompensa»

  • Martes de la 15ª Semana del T. Ordinario (Mateo 11, 20-24)
    «Ay de ti, Corozaín, ay de ti, Betsaida! Si en Tiro y en Sidón se hubieran hecho los milagros que en vosotras, hace tiempo que se habrían convertido, cubiertas de sayal y ceniza. Y tú, Cafarnaún, ¿piensas escalar el cielo? Bajarás al abismo»

  • Miércoles de la 15ª Semana del T. Ordinario (Mateo 11, 25-27)
    «Te doy gracias, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has escondido estas cosas a los sabios y entendidos, y se las has revelado a los pequeños. Sí, Padre, así te ha parecido bien. Todo me ha sido entregado por mi Padre, y nadie conoce al Hijo más que el Padre, y nadie conoce al Padre sino el Hijo y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar»

  • Viernes de la 15ª Semana del T. Ordinario (Mateo 12, 1-8)
    «Atravesó Jesús en sábado un sembrado; los discípulos, que tenían hambre, empezaron a arrancar espigas y a comérselas. Los fariseos, al verlo, le dijeron: ‘Mira, tus discípulos están haciendo una cosa que no está permitida en sábado’. Les replicó: «Aquí hay uno que es más que el templo. Si comprendierais lo que significa ‘quiero misericordia y no sacrificio’, no condenaríais a los inocentes. Porque el Hijo del hombre es señor del sábado’»

  • Sábado de la 15ª Semana del T. Ordinario (Mateo 12, 14-21)
    «Los fariseos planearon el modo de acabar con Jesús. Pero Jesús se enteró, se marchó de allí y muchos lo siguieron. Él los curó a todos. Así se cumplió lo dicho por medio del profeta Isaías: ‘Mirad a mi siervo, mi elegido, mi amado, en quien me complazco. Sobre él pondré mi espíritu para que anuncie el derecho a las naciones. No porfiará, no gritará, nadie escuchará su voz por las calles. La caña cascada no la quebrará, la mecha vacilante no la apagará’»

16ª SEMANA DEL T. ORDINARIO

  • Domingo de la 16ª Semana del T. Ordinario – Ciclo A (Mateo 13, 24-43)
    «El reino de los cielos se parece a un hombre que sembró buena semilla en su campo; pero, mientras los hombres dormían, un enemigo fue y sembró cizaña en medio del trigo y se marchó. Se parece a un grano de mostaza que uno toma y siembra en su campo; aunque es la más pequeña de las semillas, cuando crece es más alta que las hortalizas. Se parece a la levadura; una mujer la amasa con tres medidas de harina, hasta que todo fermenta»

  • Lunes de la 16ª Semana del T. Ordinario (Mateo 12, 38-42)
    «Esta generación perversa y adúltera exige una señal; pues no se le dará más signo que el del profeta Jonás. Los hombres de Nínive se alzarán en el juicio contra esta generación y harán que la condenen; porque ellos se convirtieron con la proclamación de Jonás, y aquí hay uno que es más que Jonás. La reina del Sur se levantará y hará que la condenen, porque ella vino desde los confines de la tierra, para escuchar la sabiduría de Salomón, y aquí hay uno que es más que Salomón»

  • Martes de la 16ª Semana del T. Ordinario (Mateo 12, 46-50)
    «Su madre y sus hermanos se presentaron fuera, tratando de hablar con él. Uno se lo avisó: ‘Tu madre y tus hermanos están fuera y quieren hablar contigo’. Pero él contestó al que le avisaba: ‘Estos son mi madre y mis hermanos. El que haga la voluntad de mi Padre que está en los cielos, ese es mi hermano y mi hermana y mi madre’»

  • Viernes de la 16ª Semana del T. Ordinario (Mateo 13, 18-23)
    «Oíd lo que significa la parábola del sembrador: si uno escucha la palabra del reino sin entenderla, viene el Maligno y roba lo sembrado en su corazón… Lo sembrado en tierra buena significa el que escucha la palabra y la entiende; ese da fruto y produce ciento o sesenta o treinta por uno»

17ª SEMANA DEL T. ORDINARIO

  • Domingo de la 17ª Semana del T. Ordinario – Ciclo A (Mateo 13, 44-52)
    «El reino de los cielos se parece a un tesoro escondido en el campo. Se parece también a un comerciante de perlas finas, que al encontrar una de gran valor se va a vender todo lo que tiene y la compra. El reino de los cielos se parece también a la red que echan en el mar y recoge toda clase de peces. Un escriba que se ha hecho discípulo del reino de los cielos es como un padre de familia que va sacando de su tesoro lo nuevo y lo antiguo»

  • Lunes de la 17ª Semana del T. Ordinario (Mateo 13, 31-35)
    «El reino de los cielos se parece a un grano de mostaza que uno toma y siembra en su campo; aunque es la más pequeña de las semillas, cuando crece es más alta que las hortalizas. El reino de los cielos se parece a la levadura; una mujer la amasa con tres medidas de harina, hasta que todo fermenta»

  • Martes de la 17ª Semana del T. Ordinario (Mateo 13, 36-43)
    «Los discípulos se le acercaron a decirle: ‘Explícanos la parábola de la cizaña en el campo’. Él les contestó: ‘El que siembra la buena semilla es el Hijo del hombre; el campo es el mundo; la buena semilla son los ciudadanos del reino; la cizaña son los partidarios del Maligno; el enemigo que la siembra es el diablo; la cosecha es el final de los tiempos y los segadores los ángeles’»

  • Jueves de la 17ª Semana del T. Ordinario (Mateo 13, 47-53)
    «El reino de los cielos se parece también a la red que echan en el mar y recoge toda clase de peces: cuando está llena, la arrastran a la orilla, se sientan y reúnen los buenos en cestos y los malos los tiran. Un escriba que se ha hecho discípulo del reino de los cielos es como un padre de familia que va sacando de su tesoro lo nuevo y lo antiguo»

18ª SEMANA DEL T. ORDINARIO

  • Domingo de la 18ª Semana del T. Ordinario – Ciclo A (Mateo 14, 13-21)
    «Al desembarcar vio Jesús una multitud, se compadeció de ella y curó a los enfermos. Mandó a la gente que se recostara en la hierba y tomando los cinco panes y los dos peces, alzando la mirada al cielo, pronunció la bendición, partió los panes y se los dio a los discípulos; los discípulos se los dieron a la gente. Comieron todos y se saciaron y recogieron doce cestos llenos de sobras»

  • Lunes de la 18ª Semana del T. Ordinario (Mateo 14, 22-36)
    «Se les acercó Jesús andando sobre el mar. Los discípulos, viéndole andar sobre el agua, se asustaron y gritaron de miedo, diciendo que era un fantasma. Jesús les dijo enseguida: ‘¡Ánimo, soy yo, no tengáis miedo!’. Pedro bajó de la barca y echó a andar sobre el agua acercándose a Jesús. Enseguida Jesús extendió la mano, lo agarró y le dijo: ‘¡Hombre de poca fe! ¿Por qué has dudado?’»

  • Martes de la 18ª Semana del T. Ordinario (Mateo 15, 1-2.10-14)
    «Se acercaron a Jesús unos fariseos y escribas de Jerusalén y le preguntaron: ‘¿Por qué tus discípulos quebrantan la tradición de nuestros mayores y no se lavan las manos antes de comer?’. Llamando a la gente, les dijo Jesús: ‘Escuchad y entended: no mancha al hombre lo que entra por la boca, sino lo que sale de la boca, eso es lo que mancha al hombre’. ‘Dejadlos, son ciegos, guías de ciegos. Y si un ciego guía a otro ciego, los dos caerán en el hoyo’»

  • Miércoles de la 18ª Semana del T. Ordinario (Mateo 15, 21-28)
    «En aquel tiempo, Jesús salió y se retiró a la región de Tiro y Sidón. Entonces una mujer cananea, saliendo de uno de aquellos lugares, se puso a gritarle: ‘Ten compasión de mí, Señor Hijo de David. Mi hija tiene un demonio muy malo’. Él le contestó: ‘No está bien tomar el pan de los hijos y echárselo a los perritos’»

  • Viernes de la 18ª Semana del T. Ordinario (Mateo 16, 24-28)
    «Si alguno quiere venir en pos de mí, que se niegue a sí mismo, tome su cruz y me siga. Porque quien quiera salvar su vida, la perderá; pero el que la pierda por mí, la encontrará. ¿Pues de qué le servirá a un hombre ganar el mundo entero, si pierde su alma?»

  • Sábado de la 18ª Semana del T. Ordinario (Mateo 17, 14-19)
    «Se acercó a Jesús un hombre que, de rodillas, le dijo: ‘Señor, ten compasión de mi hijo que es lunático y sufre mucho: muchas veces se cae en el fuego o en el agua. Se lo he traído a tus discípulos y no han sido capaces de curarlo’. Los discípulos se acercaron a Jesús y le preguntaron aparte: ‘¿Y por qué no pudimos echarlo nosotros?’. Les contestó: ‘Por vuestra poca fe. En verdad os digo que, si tuvierais fe como un grano de mostaza, le diríais a aquel monte: Trasládate desde ahí hasta aquí, y se trasladaría. Nada os sería imposible’»

19ª SEMANA DEL T. ORDINARIO

  • Domingo de la 19ª Semana del T. Ordinario – Ciclo A (Mateo 14, 22-33)
    «Se les acercó Jesús andando sobre el mar. Los discípulos, viéndole andar sobre el agua, se asustaron y gritaron de miedo, diciendo que era un fantasma. Jesús les dijo enseguida: ‘¡Ánimo, soy yo, no tengáis miedo!’. Pedro bajó de la barca y echó a andar sobre el agua acercándose a Jesús; pero, al sentir la fuerza del viento, le entró miedo, empezó a hundirse»

  • Martes de la 19ª Semana del T. Ordinario (Mateo 18, 1-5.10.12-14)
    «Si no os convertís y os hacéis como niños, no entraréis en el reino de los cielos. Por tanto, el que se haga pequeño como este niño, ese es el más grande en el reino de los cielos. El que acoge a un niño como este en mi nombre me acoge a mí. Suponed que un hombre tiene cien ovejas: si una se le pierde, ¿no deja las noventa y nueve en los montes y va en busca de la perdida?»

  • Miércoles de la 19ª Semana del T. Ordinario (Mateo 18, 15-20)
    «Si tu hermano peca contra ti, repréndelo estando los dos a solas. Si te hace caso, has salvado a tu hermano. Todo lo que atéis en la tierra quedará atado en los cielos, y todo lo que desatéis en la tierra quedará desatado en los cielos. Os digo, además, que si dos de vosotros se ponen de acuerdo en la tierra para pedir algo, se lo dará mi Padre que está en los cielos. Porque donde dos o tres están reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos»

  • Jueves de la 19ª Semana del T. Ordinario (Mateo 18, 21 – 19, 1)
    «Se acercó Pedro a Jesús y le preguntó: ‘Señor, si mi hermano me ofende, ¿cuántas veces tengo que perdonarlo? ¿Hasta siete veces?’. Jesús le contesta: ‘No te digo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete. Por esto, se parece el reino de los cielos a un rey que quiso ajustar las cuentas con sus criados. Al empezar a ajustarlas, le presentaron uno que debía diez mil talentos…’»

  • Viernes de la 19ª Semana del T. Ordinario (Mateo 19, 3-12)
    «’¿No habéis leído que el Creador, en el principio, los creó hombre y mujer, y dijo: ‘Por eso dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y serán los dos una sola carne’? De modo que ya no son dos, sino una sola carne. Pues lo que Dios ha unido, que no lo separe el hombre’. Yo os digo que, si uno repudia a su mujer y se casa con otra, comete adulterio»

20ª SEMANA DEL T. ORDINARIO

  • Domingo de la 20ª Semana del T. Ordinario – Ciclo A (Mateo 15, 21-28)
    «Una mujer cananea, saliendo de uno de aquellos lugares, se puso a gritarle: ‘Ten compasión de mí, Señor Hijo de David. Mi hija tiene un demonio muy malo’. Él no le respondió nada. Entonces los discípulos se le acercaron a decirle: ‘Atiéndela, que viene detrás gritando’. Él les contestó: ‘Solo he sido enviado a las ovejas descarriadas de Israel’»

  • Lunes de la 20ª Semana del T. Ordinario (Mateo 19, 16-22)
    «Se acercó uno a Jesús y le preguntó: ‘Maestro, ¿qué tengo que hacer de bueno para obtener la vida eterna?’. Jesús le contestó: «Si quieres entrar en la vida, guarda los mandamientos’. El joven le dijo: ‘Todo eso lo he cumplido. ¿Qué me falta?’. Jesús le contestó: ‘Si quieres ser perfecto, anda, vende tus bienes, da el dinero a los pobres —así tendrás un tesoro en el cielo— y luego ven y sígueme’. Al oír esto, el joven se fue triste, porque era muy rico»

  • Martes de la 20ª Semana del T. Ordinario (Mateo 19, 23-30)
    «En verdad os digo que difícilmente entrará un rico en el reino de los cielos. Lo repito: más fácil le es a un camello pasar por el ojo de una aguja, que a un rico entrar en el reino de los cielos. Todo el que por mí deja casa, hermanos o hermanas, padre o madre, hijos o tierras, recibirá cien veces más y heredará la vida eterna. Pero muchos primeros serán últimos y muchos últimos primeros»

  • Miércoles de la 20ª Semana del T. Ordinario (Mateo 20, 1-16)
    «El reino de los cielos se parece a un propietario que al amanecer salió a contratar jornaleros para su viña. Después de ajustarse con ellos en un denario por jornada, los mandó a la viña. Salió otra vez a media mañana, vio a otros que estaban en la plaza sin trabajo y les dijo: ‘Id también vosotros a mi viña y os pagaré lo debido’»

  • Jueves de la 20ª Semana del T. Ordinario (Mateo 22, 1-14)
    «El reino de los cielos se parece a un rey que celebraba la boda de su hijo; mandó a sus criados para que llamaran a los convidados, pero no quisieron ir: ‘La boda está preparada, pero los convidados no se la merecían. Id ahora a los cruces de los caminos y a todos los que encontréis, llamadlos a la boda’. Cuando el rey entró a saludar a los comensales, reparó en uno que no llevaba traje de fiesta y le dijo: ‘Amigo, ¿cómo has entrado aquí sin el vestido de boda?’»

  • Viernes de la 20ª Semana del T. Ordinario (Mateo 22, 34-40)
    «Un doctor de la ley, le preguntó para ponerlo a prueba: ‘Maestro, ¿cuál es el mandamiento principal de la ley?’. Él le dijo: ‘Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente. Este mandamiento es el principal y primero. El segundo es semejante a él: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. En estos dos mandamientos se sostienen toda la Ley y los Profetas’»

  • Sábado de la 20ª Semana del T. Ordinario (Mateo 23, 1-12)
    «Haced y cumplid todo lo que os digan; pero no hagáis lo que ellos hacen, porque ellos dicen, pero no hacen. Lían fardos pesados y se los cargan a la gente en los hombros. Todo lo que hacen es para que los vea la gente. Vosotros, en cambio, no os dejéis llamar rabbí, porque uno solo es vuestro maestro y todos vosotros sois hermanos. El primero entre vosotros será vuestro servidor. El que se enaltece será humillado, y el que se humilla será enaltecido»

21ª SEMANA DEL T. ORDINARIO

    • Domingo de la 21ª Semana del T. Ordinario – Ciclo A (Mateo 16, 13-20)
      «Jesús preguntó a sus discípulos: ‘¿Quién dice la gente que es el Hijo del hombre?’. Ellos contestaron: ‘Unos que Juan el Bautista, otros que Elías, otros que Jeremías o uno de los profetas’. Él les preguntó: ‘Y vosotros, ¿quién decís que soy yo?’. Simón Pedro tomó la palabra y dijo: ‘Tú eres el Mesías, el Hijo del Dios vivo’. Jesús le respondió: ‘Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia’»



    • Martes de la 21ª Semana del T. Ordinario (Mateo 23, 23-26)
      «¡Ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas, que pagáis el diezmo de la menta, del anís y del comino, y descuidáis lo más grave de la ley: la justicia, la misericordia y la fidelidad! ¡Ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas, que limpiáis por fuera la copa y el plato, mientras por dentro estáis rebosando de robo y desenfreno!».

    • Miércoles de la 21ª Semana del T. Ordinario (Mateo 23, 27-32)
      «¡Ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas, que os parecéis a los sepulcros blanqueados! Por fuera tienen buena apariencia, pero por dentro están llenos de huesos de muertos y de podredumbre. ¡Ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas, que edificáis sepulcros a los profetas y ornamentáis los mausoleos de los justos, diciendo: ‘Si hubiéramos vivido en tiempo de nuestros padres, no habríamos sido cómplices suyos en el asesinato de los profetas’!».

    • Jueves de la 21ª Semana del T. Ordinario (Mateo 24, 42-51)
      «Estad en vela, porque no sabéis qué día vendrá vuestro Señor. Comprended que si supiera el dueño de casa a qué hora de la noche viene el ladrón, estaría en vela y no dejaría que abrieran un boquete en su casa. Por eso, estad también vosotros preparados, porque a la hora que menos penséis viene el Hijo del hombre. ¿Quién es el criado fiel y prudente, a quien el señor encarga de dar a la servidumbre la comida a sus horas? Bienaventurado ese criado, si el señor, al llegar, lo encuentra portándose así».

    • Viernes de la 21ª Semana del T. Ordinario (Mateo 25, 1-13)
      «Se parecerá el reino de los cielos a diez vírgenes que tomaron sus lámparas y salieron al encuentro del esposo. Cinco de ellas eran necias y cinco eran prudentes. Las necias, al tomar las lámparas, no se proveyeron de aceite; en cambio, las prudentes se llevaron alcuzas de aceite con las lámparas. El esposo tardaba, les entró sueño a todas y se durmieron. A medianoche se oyó una voz: ‘¡Que llega el esposo, salid a su encuentro!’».

21ª SEMANA DEL T. ORDINARIO

    • Domingo de la 22ª Semana del T. Ordinario – Ciclo A (Mateo 16, 21-27)
      «Comenzó Jesús a manifestar a sus discípulos que tenía que ir a Jerusalén y padecer allí mucho por parte de los ancianos, sumos sacerdotes y escribas, y que tenía que ser ejecutado y resucitar al tercer día. Pedro se lo llevó aparte y se puso a increparlo: ‘¡Lejos de ti tal cosa, Señor! Eso no puede pasarte’. Jesús se volvió y dijo a Pedro: ‘¡Ponte detrás de mí, Satanás! Eres para mí piedra de tropiezo, porque tú piensas como los hombres, no como Dios’»

  • Lunes de la 22ª Semana del T. Ordinario (Lucas 4, 16-30)
    «Fue Jesús a Nazaret, donde se había criado, entró en la sinagoga, le entregaron el rollo del profeta Isaías y, desenrollándolo, encontró el pasaje donde estaba escrito: ‘El Espíritu del Señor está sobre mí, porque él me ha ungido. Me ha enviado a evangelizar a los pobres, a proclamar a los cautivos la libertad, y a los ciegos, la vista; a poner en libertad a los oprimidos; a proclamar el año de gracia del Señor’. Y él comenzó a decirles: ‘Hoy se ha cumplido esta Escritura que acabáis de oír’»

  • Martes de la 22ª Semana del T. Ordinario (Lucas 4, 31-37)
    «Se quedaban asombrados de su enseñanza, porque su palabra estaba llena de autoridad. Había en la sinagoga un hombre poseído por un espíritu de demonio inmundo y se puso a gritar con fuerte voz: ‘¡Basta! ¿Qué tenemos que ver nosotros contigo, Jesús Nazareno? ¿Has venido a acabar con nosotros? Sé quién eres: el Santo de Dios’. Pero Jesús le increpó diciendo: ‘¡Cállate y sal de él!’»

  • Miércoles de la 22ª Semana del T. Ordinario (Lucas 4, 38-44)
    «La suegra de Simón estaba con fiebre muy alta y le rogaron por ella. Él, inclinándose sobre ella, increpó a la fiebre, y se le pasó; ella, levantándose enseguida, se puso a servirles. Al ponerse el sol, todos cuantos tenían enfermos con diversas dolencias se los llevaban, y él, imponiendo las manos sobre cada uno, los iba curando»

  • Jueves de la 22ª Semana del T. Ordinario (Lucas 5, 1-11)
    «Dijo Jesús a Simón: ‘Rema mar adentro, y echad vuestras redes para la pesca’. Y, puestos a la obra, hicieron una redada tan grande de peces que las redes comenzaban a reventarse. Vinieron y llenaron las dos barcas, hasta el punto de que casi se hundían. Al ver esto, Simón Pedro se echó a los pies de Jesús diciendo: ‘Señor, apártate de mí, que soy un hombre pecador’»

  • Viernes de la 22ª Semana del T. Ordinario (Lucas 5, 33-39)
    «¿Acaso podéis hacer ayunar a los invitados a la boda mientras el esposo está con ellos? Nadie recorta una pieza de un manto nuevo para ponérsela a un manto viejo; porque, si lo hace, el nuevo se rompe y al viejo no le cuadra la pieza del nuevo. Nadie echa vino nuevo en odres viejos: porque, si lo hace, el vino nuevo reventará los odres y se derramará, y los odres se estropearán. A vino nuevo, odres nuevos»

23ª SEMANA DEL T. ORDINARIO

  • Domingo de la 23ª Semana del T. Ordinario – Ciclo A (Mateo 18, 15-20)
    «Si tu hermano peca contra ti, repréndelo estando los dos a solas. Si te hace caso, has salvado a tu hermano. Todo lo que atéis en la tierra quedará atado en los cielos, y todo lo que desatéis en la tierra quedará desatado en los cielos. Os digo, además, que si dos de vosotros se ponen de acuerdo en la tierra para pedir algo, se lo dará mi Padre que está en los cielos. Porque donde dos o tres están reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos»



  • Miércoles de la 23ª Semana del T. Ordinario (Lucas 6, 20-26)
    «Bienaventurados los pobres, porque vuestro es el reino de Dios. Bienaventurados los que ahora tenéis hambre, porque quedaréis saciados. Bienaventurados los que ahora lloráis, porque reiréis. Bienaventurados vosotros cuando os odien los hombres, y os excluyan, y os insulten y proscriban vuestro nombre como infame, por causa del Hijo del hombre. Alegraos ese día y saltad de gozo, porque vuestra recompensa será grande en el cielo»

  • Jueves de la 23ª Semana del T. Ordinario (Lucas 6, 27-38)
    «Amad a vuestros enemigos, haced el bien a los que os odian, bendecid a los que os maldicen, orad por los que os calumnian. A quien te pide, dale. Y como queráis que la gente se porte con vosotros, de igual manera portaos con ella. Pues, si amáis a los que os aman, ¿qué mérito tenéis? Haced el bien y prestad sin esperar nada. Sed misericordiosos como vuestro Padre es misericordioso; no juzguéis, y no seréis juzgados; no condenéis, y no seréis condenados; perdonad, y seréis perdonados; dad, y se os dará»

  • Viernes de la 23ª Semana del T. Ordinario (Lucas 6, 39-42)
    «¿Acaso puede un ciego guiar a otro ciego? ¿No caerán los dos en el hoyo? No está el discípulo sobre su maestro, si bien, cuando termine su aprendizaje, será como su maestro. ¿Por qué te fijas en la mota que tiene tu hermano en el ojo y no reparas en la viga que llevas en el tuyo?»

  • Sábado de la 23ª Semana del T. Ordinario (Lucas 6, 43-49)
    «No hay árbol bueno que dé fruto malo, ni árbol malo que dé fruto bueno. El hombre bueno, de la bondad que atesora en su corazón saca el bien, y el que es malo, de la maldad saca el mal; porque de lo que rebosa el corazón habla la boca. Todo el que viene a mí, escucha mis palabras y las pone en práctica, se parece a uno que edificó una casa: cavó, ahondó y puso los cimientos sobre roca; vino una crecida, arremetió el río contra aquella casa, y no pudo derribarla, porque estaba sólidamente construida»

24ª SEMANA DEL T. ORDINARIO

  • Domingo de la 24ª Semana del T. Ordinario – Ciclo A (Mateo 18, 21-35)
    «Acercándose Pedro a Jesús le preguntó: ‘Señor, si mi hermano me ofende, ¿cuántas veces tengo que perdonarlo? ¿Hasta siete veces?’. Jesús le contesta: ‘No te digo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete. Por esto, se parece el reino de los cielos a un rey que quiso ajustar las cuentas con sus criados’»




  • Miércoles de la 24ª Semana del T. Ordinario (Lucas 7, 31-35)
    «¿A quién, pues, compararé los hombres de esta generación? Se asemejan a unos niños, sentados en la plaza, que gritan a otros aquello de: ‘Hemos tocado la flauta y no habéis bailado’. Porque vino Juan el Bautista, que ni come pan ni bebe vino, y decís: ‘Tiene un demonio’; vino el Hijo del hombre, que come y bebe, y decís: ‘Mirad qué hombre más comilón y borracho, amigo de publicanos y pecadores’»

  • Jueves de la 24ª Semana del T. Ordinario (Lucas 7, 36-50)
    «Una pecadora, al enterarse de que estaba comiendo en casa del fariseo, vino trayendo un frasco de alabastro lleno de perfume y, colocándose detrás junto a sus pies, llorando, se puso a regarle los pies con las lágrimas… ‘Sus muchos pecados han quedado perdonados, porque ha amado mucho, pero al que poco se le perdona, ama poco’»


  • Sábado de la 24ª Semana del T. Ordinario (Lucas 8, 4-15)
    «Salió el sembrador a sembrar su semilla. Al sembrarla, algo cayó al borde del camino, lo pisaron, y los pájaros del cielo se lo comieron. Otra parte cayó en terreno pedregoso, y, después de brotar, se secó por falta de humedad. Otra parte cayó entre abrojos, y los abrojos, creciendo al mismo tiempo, la ahogaron. Y otra parte cayó en tierra buena, y, después de brotar, dio fruto al ciento por uno»

25ª SEMANA DEL T. ORDINARIO








26ª SEMANA DEL T. ORDINARIO

  • Domingo de la 26ª Semana del T. Ordinario – Ciclo A (Mateo 21, 28-32)
    «Un hombre tenía dos hijos. Se acercó al primero y le dijo: ‘Hijo, ve hoy a trabajar en la viña’. Él le contestó: ‘No quiero’. Pero después se arrepintió y fue. Se acercó al segundo y le dijo lo mismo. Él le contestó: ‘Voy, señor’. Pero no fue. ¿Quién de los dos cumplió la voluntad de su padre? Contestaron: ‘El primero’. Jesús les dijo: En verdad os digo que los publicanos y las prostitutas van por delante de vosotros en el reino de Dios»







  • Sábado de la 26ª Semana del T. Ordinario (Lucas 10, 17-24)
    «Los setenta y dos volvieron con alegría. Él les dijo: ‘Estaba viendo a Satanás caer del cielo como un rayo. No estéis alegres porque se os someten los espíritus; estad alegres porque vuestros nombres están inscritos en el cielo’. Se llenó de alegría en el Espíritu Santo y dijo: «’e doy gracias, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has escondido estas cosas a los sabios y entendidos, y las has revelado a los pequeños’. Y les dijo aparte: ‘¡Bienaventurados los ojos que ven lo que vosotros veis!’»

27ª SEMANA DEL T. ORDINARIO

  • Domingo de la 27ª Semana del T. Ordinario – Ciclo A (Mateo 21, 33-43)
    «Había un propietario que plantó una viña, la rodeó con una cerca, cavó en ella un lagar, construyó una torre, la arrendó a unos labradores y se marchó lejos. Llegado el tiempo de los frutos, envió sus criados a los labradores para percibir los frutos que le correspondían…Y Jesús les dice: ‘¿No habéis leído nunca en la Escritura: La piedra que desecharon los arquitectos es ahora la piedra angular?’»


  • Lunes de la 27ª Semana del T. Ordinario (Lucas 10, 25-37)
    Parábola del Buen Samaritano: «Se levantó un maestro de la ley y le preguntó para ponerlo a prueba: ‘Maestro, ¿qué tengo que hacer para heredar la vida eterna?’… Pero el maestro de la ley, queriendo justificarse, dijo a Jesús: ‘¿Y quién es mi prójimo?’»

  • Martes de la 27ª Semana del T. Ordinario (Lucas 10, 38-42)
    «Entró Jesús en una aldea, y una mujer llamada Marta lo recibió en su casa. Esta tenía una hermana llamada María, que, sentada junto a los pies del Señor, escuchaba su palabra. Marta, en cambio, andaba muy afanada con los muchos servicios»


  • Jueves de la 27ª Semana del T. Ordinario (Lucas 11, 5-13)
    «Suponed que alguno de vosotros tiene un amigo, y viene durante la medianoche y le dice: ‘Amigo, préstame tres panes, pues uno de mis amigos ha venido de viaje y no tengo nada que ofrecerle’… pedid y se os dará, buscad y hallaréis, llamad y se os abrirá».


28ª SEMANA DEL T. ORDINARIO

  • Domingo de la 28ª Semana del T. Ordinario – Ciclo A (Mateo 22, 1-14)
    «El reino de los cielos se parece a un rey que celebraba la boda de su hijo; mandó a sus criados para que llamaran a los convidados, pero no quisieron ir. Volvió a mandar otros criados encargándoles que dijeran a los convidados: ‘Tengo preparado el banquete, he matado terneros y reses cebadas y todo está a punto. Venid a la boda’. Pero ellos no hicieron caso»


  • Lunes de la 28ª Semana del T. Ordinario (Lucas 11, 29-32)
    «Esta generación es una generación perversa. Pide un signo, pero no se le dará más signo que el signo de Jonás. Pues como Jonás fue un signo para los habitantes de Nínive, lo mismo será el Hijo del hombre para esta generación. La reina del Sur se levantará en el juicio contra los hombres de esta generación»

  • Martes de la 28ª Semana del T. Ordinario (Lucas 11, 37-41)
    «Un fariseo le rogó que fuese a comer con él. Como el fariseo se sorprendió al ver que no se lavaba las manos antes de comer, el Señor le dijo: ‘Vosotros, los fariseos, limpiáis por fuera la copa y el plato, pero por dentro rebosáis de rapiña y maldad. ¡Necios! El que hizo lo de fuera, ¿no hizo también lo de dentro? Con todo, dad limosna de lo que hay dentro, y lo tendréis limpio todo’»



  • Viernes de la 28ª Semana del T. Ordinario (Lucas 12, 1-7)
    «Cuidado con la levadura de los fariseos, que es la hipocresía, pues nada hay cubierto que no llegue a descubrirse. No tengáis miedo a los que matan el cuerpo, temed al que, después de la muerte, tiene poder para arrojar a la gehenna. ¿No se venden cinco pájaros por dos céntimos? Pues ni de uno solo de ellos se olvida Dios. Más aún, hasta los cabellos de vuestra cabeza están contados»

29ª SEMANA DEL T. ORDINARIO

  • Domingo de la 29ª Semana del T. Ordinario – Ciclo A (Mateo 22, 15-21)
    «Le enviaron algunos discípulos suyos, con unos herodianos, y le dijeron: ‘Dinos qué opinas: ¿es lícito pagar impuesto al César o no?’. Comprendiendo su mala voluntad, les dijo Jesús, les preguntó: ‘¿De quién son esta imagen y esta inscripción?’. Le respondieron: ‘Del César’. Entonces les replicó: ‘Pues dad al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios’»

  • Domingo de la 29ª Semana del T. Ordinario – Ciclo C (Lucas 18, 1-8)
    «Había un juez en una ciudad que ni temía a Dios ni le importaban los hombres. En aquella ciudad había una viuda que solía ir a decirle: ‘Hazme justicia frente a mi adversario’. Por algún tiempo se estuvo negando, pero después se dijo a sí mismo: ‘Aunque ni temo a Dios ni me importan los hombres, como esta viuda me está molestando, le voy a hacer justicia’»


  • Martes de la 29ª Semana del T. Ordinario (Lucas 12, 35-38)
    «Tened ceñida vuestra cintura y encendidas las lámparas. Vosotros estad como los hombres que aguardan a que su señor vuelva de la boda, para abrirle apenas venga y llame. Bienaventurados aquellos criados a quienes el señor, al llegar, los encuentre en vela»

  • Miércoles de la 29ª Semana del T. Ordinario (Lucas 12, 39-48)
    «Estad preparados, porque a la hora que menos penséis viene el Hijo del hombre. Si aquel criado dijere para sus adentros: ‘Mi señor tarda en llegar’, y empieza a pegarles a los criados y criadas, a comer y beber y emborracharse, vendrá el señor de ese criado el día que no espera y a la hora que no sabe y lo castigará con rigor»

  • Jueves de la 29ª Semana del T. Ordinario (Lucas 12, 49-53)
    «He venido a prender fuego a la tierra, ¡y cuánto deseo que ya esté ardiendo! Con un bautismo tengo que ser bautizado, ¡y qué angustia sufro hasta que se cumpla! ¿Pensáis que he venido a traer paz a la tierra? No, sino división»

  • Viernes de la 29ª Semana del T. Ordinario (Lucas 12, 54-59)
    «Cuando veis subir una nube por el poniente, decís enseguida: ‘Va a caer un aguacero’, y así sucede. Cuando sopla el sur decís: ‘Va a hacer bochorno’, y sucede. Hipócritas: sabéis interpretar el aspecto de la tierra y del cielo, pues ¿cómo no sabéis interpretar el tiempo presente?»

  • Sábado de la 29ª Semana del T. Ordinario (Lucas 13, 1-9)
    «’Pensáis que esos galileos eran más pecadores que los demás galileos porque han padecido todo esto? Os digo que no; y, si no os convertís, todos pereceréis lo mismo. O aquellos dieciocho sobre los que cayó la torre en Siloé y los mató, ¿pensáis que eran más culpables que los demás habitantes de Jerusalén? Os digo que no; y, si no os convertís, todos pereceréis de la misma manera»

30ª SEMANA DEL T. ORDINARIO





31ª SEMANA DEL T. ORDINARIO


  • Lunes de la 31ª Semana del T. Ordinario (Lucas 14, 12-14)
    «Cuando des una comida o una cena, no invites a tus amigos, ni a tus hermanos, ni a tus parientes, ni a los vecinos ricos; porque corresponderán invitándote, y quedarás pagado. Cuando des un banquete, invita a pobres, lisiados, cojos y ciegos; y serás bienaventurado, porque no pueden pagarte; te pagarán en la resurrección de los justos»

  • Lunes de la 31ª Semana del T. Ordinario (Lucas 14, 12-14)
    «Cuando des una comida o una cena, no invites a tus amigos, ni a tus hermanos, ni a tus parientes, ni a los vecinos ricos; porque corresponderán invitándote, y quedarás pagado. Cuando des un banquete, invita a pobres, lisiados, cojos y ciegos; y serás bienaventurado, porque no pueden pagarte; te pagarán en la resurrección de los justos»

  • Martes de la 31ª Semana del T. Ordinario (Lucas 14, 15-24)
    «Un hombre daba un gran banquete y convidó a mucha gente; a la hora del banquete mandó a su criado a avisar a los convidados: ‘Venid, que ya está preparado’. Pero todos a una empezaron a excusarse… Entonces el dueño de casa, indignado, dijo a su criado: ‘Sal aprisa a las plazas y calles de la ciudad y tráete aquí a los pobres, a los lisiados, a los ciegos y a los cojos’»

  • Miércoles de la 31ª Semana del T. Ordinario (Lucas 14, 25-33)
    «Si alguno viene a mí y no pospone a su padre y a su madre, a su mujer y a sus hijos, a sus hermanos y a sus hermanas, e incluso a sí mismo, no puede ser discípulo mío. ¿Quién de vosotros, si quiere construir una torre, no se sienta primero a calcular los gastos…? ¿O qué rey, si va a dar la batalla a otro rey, no se sienta primero a deliberar si con diez mil hombres podrá salir al paso del que lo ataca con veinte mil?»

  • Jueves de la 31ª Semana del T. Ordinario (Lucas 15, 1-10)
    «¿Quién de vosotros que tiene cien ovejas y pierde una de ellas, no deja las noventa y nueve en el desierto y va tras la descarriada, hasta que la encuentra? O ¿qué mujer que tiene diez monedas, si se le pierde una, no enciende una lámpara y barre la casa y busca con cuidado, hasta que la encuentra?»

  • Jueves de la 31ª Semana del T. Ordinario (Lucas 15, 1-10)
    «¿Quién de vosotros que tiene cien ovejas y pierde una de ellas, no deja las noventa y nueve en el desierto y va tras la descarriada, hasta que la encuentra? O ¿qué mujer que tiene diez monedas, si se le pierde una, no enciende una lámpara y barre la casa y busca con cuidado, hasta que la encuentra?»

  • Viernes de la 31ª Semana del T. Ordinario (Lucas 16, 1-8)
    «Un hombre rico tenía un administrador, a quien acusaron ante él de derrochar sus bienes. Entonces lo llamó y le dijo: ‘¿Qué es eso que estoy oyendo de ti? Dame cuenta de tu administración, porque en adelante no podrás seguir administrando’»

32ª SEMANA DEL T. ORDINARIO





  • Jueves de la 32ª Semana del T. Ordinario (Lucas 17, 20-25)
    «Preguntaron los fariseos a Jesús: ‘¿Cuándo va a llegar el reino de Dios?’. Él les contestó: ‘El reino de Dios no viene aparatosamente, ni dirán: Está aquí o Está allí, porque, mirad, el reino de Dios está en medio de vosotros’»

  • Viernes de la 32ª Semana del T. Ordinario (Lucas 17, 26-37)
    «Como sucedió en los días de Noé, así será también en los días del Hijo del hombre. Como sucedió en los días de Lot: comían, bebían, compraban, vendían, sembraban, construían; pero el día que Lot salió de Sodoma, llovió fuego y azufre del cielo y acabó con todos»

  • Sábado de la 32ª Semana del T. Ordinario (Lucas 18, 1-8)
    «Había un juez en una ciudad que ni temía a Dios ni le importaban los hombres. En aquella ciudad había una viuda que solía ir a decirle: ‘Hazme justicia frente a mi adversario’. Se dijo a sí mismo: ‘Aunque ni temo a Dios ni me importan los hombres, como esta viuda me está molestando, le voy a hacer justicia’»

33ª SEMANA DEL T. ORDINARIO


  • Lunes de la 33ª Semana del T. Ordinario (Lucas 18, 35-43)
    «Cuando se acercaba Jesús a Jericó, había un ciego sentado al borde del camino pidiendo limosna. Al oír que pasaba gente, preguntaba qué era aquello; y le informaron: ‘Pasa Jesús el Nazareno’. Entonces empezó a gritar: ‘¡Jesús, hijo de David, ten compasión de mí!’»





  • Sábado de la 33ª Semana del T. Ordinario (Lucas 20, 27-40)
    «Se acercaron a Jesús algunos saduceos, los que dicen que no hay resurrección, y le preguntaron: ‘Maestro, Moisés nos dejó escrito: Si a uno se le muere su hermano, dejando mujer pero sin hijos, que tome la mujer como esposa y dé descendencia a su hermano’»

34ª SEMANA DEL T. ORDINARIO



  • Martes de la 34ª Semana del T. Ordinario (Lucas 21, 5-11)
    «Como algunos hablaban del templo, de lo bellamente adornado que estaba con piedra de calidad y exvotos, Jesús les dijo: ‘Esto que contempláis, llegarán días en que no quedará piedra sobre piedra que no sea destruida’»


  • Jueves de la 34ª Semana del T. Ordinario (Lucas 21, 20-28)
    «Cuando veáis a Jerusalén sitiada por ejércitos, sabed que entonces está cerca su destrucción. Habrá signos en el sol y la luna y las estrellas. Verán al Hijo del hombre venir en una nube, con gran poder y gloria. Cuando empiece a suceder esto, levantaos, alzad la cabeza; se acerca vuestra liberación»

  • Viernes de la 34ª Semana del T. Ordinario (Lucas 21, 29-33)
    «Fijaos en la higuera y en todos los demás árboles: cuando veis que ya echan brotes, conocéis por vosotros mismos que ya está llegando el verano. Igualmente vosotros, cuando veáis que suceden estas cosas, sabed que está cerca el reino de Dios»
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