Todas las oraciones están disponibles en el Libro de Oración. Mi día a día con Jesús.
Virgen de la Soledad
Descansa en tus brazos
su cuerpo dormido;
por fin se ha rendido
su cuerpo al dolor.
Tus manos sostienen
al Hijo ya inerte
que encuentra en su muerte
su trono de amor.
Y el último beso
que ofrece gozoso
tu rostro lloroso
quedó entre los dos;
y el último beso
de Madre amorosa
se convierte en rosa
que ofreces a Dios.
El trono del alma mía
yo te ofrezco de verdad,
porque eres la Reina mía.
Virgen de la Soledad,
llévame en tu compañía.
