
Evangelio del día 29 septiembre 2025 (Arcángeles Miguel, Gabriel y Rafael)
Evangelio y Reflexión
EVANGELIO (Juan 1, 47-51)
En aquel tiempo, vio Jesús que se acercaba Natanael y dijo de él: «Ahí tenéis a un israelita de verdad, en quien no hay engaño». Natanael le contesta: «¿De qué me conoces?». Jesús le responde: «Antes de que Felipe te llamara, cuando estabas debajo de la higuera, te vi». Natanael respondió: «Rabí, tú eres el Hijo de Dios, tú eres el Rey de Israel».
«Veréis a los ángeles de Dios subir y bajar sobre el Hijo del hombre».
Jesús le contestó: «¿Por haberte dicho que te vi debajo de la higuera, crees? Has de ver cosas mayores». Y le añadió: «En verdad, en verdad os digo: veréis el cielo abierto y a los ángeles de Dios subir y bajar sobre el Hijo del hombre».
REFLEXIÓN
INTRODUCCIÓN
Hoy, día 29 de septiembre, celebramos la fiesta de los Santos Arcángeles Miguel, Gabriel y Rafael. Los arcángeles son una jerarquía angelical o, dicho de otra manera, una categoría de ángeles. Arcángel significa ángel principal, ángel que gobierna, ángel jefe. Aunque en el Apocalipsis el evangelista Juan nos habla de siete ángeles principales, la Biblia solo nos da los nombres de estos tres arcángeles. Hoy los honramos y mirándolos pedimos a Dios que, como ellos, seamos fieles servidores y mensajeros de la Buena Noticia del Evangelio.
REFLEXIÓN Y PREGUNTAS
A propósito de esta fiesta de los Santos Arcángeles Miguel, Gabriel y Rafael, me gustaría compartir contigo tres reflexiones:
En primer lugar, quiero fijarme en cada uno de estos arcángeles. Miguel significa “¿quién como Dios?”. Se le nombra en los libros del profeta Daniel, en la Carta de San Judas, también en el Apocalipsis, que nos lo muestran luchando contra el diablo. Por eso se le representa con el traje de guerrero o soldado, con su talón sobre la cabeza del enemigo. Él te ayudará a no dejarte vencer por el espíritu maligno, que intenta muchas veces seducirte con egoísmo, superficialidad y bajezas.
A propósito del arcángel Miguel, pregúntate: ¿cuáles son tus luchas? ¿Qué tienes que combatir tú para ser más libre, más feliz, más de Dios?
Gabriel, por su parte, significa “fortaleza de Dios”, y lo nombra el profeta Daniel, pero sobre todo el evangelista Lucas, cuando este arcángel anuncia a Zacarías el nacimiento de San Juan Bautista y a la Virgen María el nacimiento de Jesús. Por esta razón, Gabriel es el mensajero de buenas noticias por antonomasia. Por eso se le representa con una vara de azucena perfumada. Gabriel te ayudará así a recordar la buena noticia del amor loco que Dios tiene por ti.
A propósito del arcángel Gabriel, pregúntate: ¿cómo puedes ser tú buena noticia para los que te rodean?
Finalmente, Rafael significa “Dios sana” y lo nombra únicamente el libro de Tobías, donde el arcángel aparece acompañando y guiando a Tobías en un viaje, también indicándole cómo devolver la vista a su padre. Por eso es representado guiando a un joven y se le invoca para sanar enfermedades y emprender felizmente los viajes. Rafael te ayudará a no dar el paso equivocado, te guiará por el buen camino.
Pregúntate a propósito de este arcángel: ¿vas por el camino recto, sigues a Jesús de cerca o andas perdido por caminos oscuros y tortuosos?
En segundo lugar, quiero advertir que los ángeles no son una figura mitológica, una especie de símbolo del bien. Los cristianos, y también fieles de otras religiones, creemos realmente en su existencia. De hecho, como ya he dicho, la Biblia da cuenta de ellos, pero también lo hace el mismo Jesús, que en el evangelio de hoy los nombra: “Veréis el cielo abierto y a los ángeles de Dios subir y bajar sobre el Hijo del hombre”. Los ángeles, como nos transmite la Escritura y la tradición, son criaturas espirituales, pero reales, que rodean a Dios. Su naturaleza está totalmente orientada hacia él. De hecho, los tres nombres de los arcángeles (Miguel, Gabriel, Rafael) acaban con la palabra «El», que significa «Dios». Pero Dios no solo está inscrito en sus nombres, sino en su naturaleza, que consiste en estar en Dios y para Dios. En este sentido, con toda propiedad, podemos decir que son santos, los Santos Arcángeles. Y, como dijo en una ocasión el papa Francisco, los ángeles y nosotros somos hermanos en la vocación; tenemos una vocación semejante: colaborar, cooperar en el plan de salvación de Dios. Los ángeles están frente al Señor para servirlo, para alabarlo y también para contemplar la gloria del rostro del Señor.
Pregúntate: ¿sirves tú también al Señor, lo alabas con tu vida, contemplas su rostro en la oración?
En tercer lugar, la palabra ángel viene del verbo griego “angelo”, es decir, “anunciar”. Por eso ángel significa mensajero. Estos arcángeles, ángeles jefes, son, por tanto, mensajeros privilegiados, mensajeros excepcionales de Dios. Y lo pueden hacer de un modo total y fiel porque viven sumergidos en Dios para amarle, adorarle y servirle. Y, como ellos, tú también tienes una vocación mensajera, angélica, misionera. Eres enviado por el Señor a dar testimonio de su amor.
Pregúntate: ¿tus palabras, tu obras muestran esta Buena Noticia, transparentan el amor de Dios?
CONCLUSIÓN
Pues que en esta fiesta de los santos arcángeles renueves tu devoción por estas criaturas celestiales, que sirven a Dios y a nosotros los hombres y, sobre todo, que como ellos ames y sirvas también al Señor y a tus hermanos.
ORACIÓN
Señor Jesús, haz que yo también sea un ángel para mis hermanos. Una persona cercana, cariñosa, compasiva, alegre, esperanzadora y que, más allá de mis intereses y egoísmos, sea generoso para servirte siempre.