Evangelio del día 25 abril 2026 (San Marcos, evangelista)

San Marcos, evangelista

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EVANGELIO (Marcos 16, 15-20)

En aquel tiempo, se apareció Jesús a los once y les dijo: «Id al mundo entero y proclamad el Evangelio a toda la creación. El que crea y sea bautizado se salvará; el que no crea será condenado. A los que crean, les acompañarán estos signos: echarán demonios en mi nombre, hablarán lenguas nuevas, cogerán serpientes en sus manos y, si beben un veneno mortal, no les hará daño. Impondrán las manos a los enfermos, y quedarán sanos».

«Id al mundo entero y proclamad el Evangelio a toda la creación».

Después de hablarles, el Señor Jesús fue llevado al cielo y se sentó a la derecha de Dios. Ellos se fueron a predicar por todas partes, y el Señor cooperaba confirmando la palabra con las señales que los acompañaban.

REFLEXIÓN

INTRODUCCIÓN

Hoy, 25 de abril, la Iglesia celebra la fiesta de San Marcos evangelista. Evangelio significa “Buena Noticia”. San Marcos, en este sentido, fue siempre un testigo de la Buena Noticia de Jesús con palabras (es decir, con su precioso evangelio) y también con obras (recorriendo los caminos junto a san Pedro, san Pablo, Bernabé y otros tantos). Él dio testimonio hasta la muerte de que Jesucristo es la Buena Noticia, el Camino, la Verdad y la Vida.

REFLEXIÓN Y PREGUNTAS

A propósito de esta fiesta de San Marcos evangelista y del texto del evangelio que nos ofrece, me gustaría compartir contigo tres reflexiones:

En primer lugar, a San Marcos evangelista suele identificársele como Juan, llamado Marcos. Parece ser que era de Jerusalén. Se le cita por primera vez en el libro de los Hechos de los Apóstoles, cuando se nos dice que San Pedro, milagrosamente liberado de la cárcel, se refugió en casa de María, madre de «Juan, por sobrenombre Marcos». Este mismo libro de los Hechos nos dice que Marcos acompañó a San Pablo y a Bernabé en este primer viaje de San Pablo, y que después Marcos se unirá a Bernabé en su viaje a Chipre. La carta de San Pablo a los Colosenses da a entender que Marcos era primo de Bernabé. Y San Pedro, en su primera carta, lo llama “mi hijo Marcos”, posiblemente porque Pedro habría bautizado a Marcos y éste había sido su discípulo. De hecho, algunos testimonios muy tempranos, como los de los obispos Papías y San Ireneo, en el siglo II, nos dicen que San Marcos fue discípulo e intérprete de San Pedro y que, tras morir éste,  escribió cuidadosamente cuanto recordaba, redactando así la catequesis oral de San Pedro. San Marcos, de hecho, fue el creador del género evangelio y los otros evangelistas le siguen en este sentido. Es también el evangelio más corto y posiblemente el más antiguo. Lo escribió en Roma hacia los años 60 o 70 para los cristianos de esa comunidad, que provenían del paganismo y que padecían persecución e incomprensiones de todo tipo. Por eso les transmitirá a un Jesús incomprendido, rechazado y llevado a la cruz, pero enviado por Dios y triunfante. El símbolo de este evangelista es el león, animal de la estepa desértica, porque el evangelio de San Marcos  comienza precisamente ahí, con San Juan Bautista en el desierto. La tradición, por último, nos dice que San Marcos fue obispo de Alejandría, en Egipto, y que allí fue martirizado. No cabe duda de que San Marcos, en íntima relación con estos discípulos Pedro, Pablo, Bernabé, con la primera comunidad cristiana, fue un seguidor de Jesús, apasionado de su Palabra, que recorrió lo caminos por darle a conocer, que usó también la tinta y todo su genio para regalarnos un precioso evangelio, testimonio fiel e inspirado de Jesús, y que finalmente fue martirizado.

Mírate ahora a ti. ¿Tú también sigues a Jesús con esta misma pasión de San Marcos o vives una fe tibia?

En segundo lugar, el capítulo 16 del evangelio de Marcos nos presenta un resumen o enumeración de las apariciones de Cristo Resucitado, de la actividad de los apóstoles y, también, las órdenes de Jesús a sus discípulos. Concretamente, en el fragmento de hoy, se nos dice que Jesús se apareció a los once. Jesús también se aparece a ti en mil momentos y estás invitado a reconocerlo: en su Palabra, en la Eucaristía, en el pobre, en tantas circunstancias de tu vida. Cuando vemos a Jesús nos sentimos enviados por él, como vemos en el evangelio de hoy, se aparece y nos dice: “Id al mundo entero y proclamad el Evangelio a toda la creación”. Su Buena Noticia, su Palabra, su muerte por amor, su resurrección de entre los muertos, que nosotros también resucitemos con él, es algo que debe conocer y vivir toda la creación, todo el mundo. Es una cuestión de salvación, de vida o muerte. Estar con Jesús, ser bautizado, vivir en él, caminar con él, es vivir la vida en plenitud y para siempre. Por el contrario, ignorar a Jesús, vivir de espaldas a él y de modo completamente diferente a como él vivió, es caminar por sendas de muerte, es arruinar la existencia. Nos dice finalmente el texto que los discípulos se fueron a predicar por todas partes.

¿Cómo y dónde predicas tú a Cristo resucitado?

En tercer lugar, el texto nos dice que, en esa tarea de predicación, “el Señor cooperaba confirmando su palabra con las señales que los acompañaban”. Cristo, ahora en el cielo, sentado a la derecha de Dios, no vive ausente o despreocupado de nosotros. Todo lo contrario. Cristo Resucitado te sigue acompañando a cada momento, vela por ti, se hace presente en ti. Y él sigue haciendo signos, incluso milagros, por medio de ti, a pesar de tu pequeñez y de tu pobreza. Cuando tú le anuncias, cuando vives unido a él, él, con la fuerza de su Espíritu, confirma tu palabra.

¿Sientes tú esa presencia de Jesús, que te envía y te acompaña en tu tarea evangelizadora?

CONCLUSIÓN

Pues que esta fiesta de San Marcos sea una nueva oportunidad para que te apasiones más y más por Jesús y su Palabra, para que vivas muy unido a él y, sobre todo, que te sientas enviado por él como testigo de su Palabra y de su amor hasta los confines del orbe.

ORACIÓN

Señor Jesús, soy débil y frágil, pero aquí me tienes. Quiero, como San Marcos, recorrer los caminos llevando tu Palabra. Quiero, como él, contar a cuantos me rodean que contigo la vida tiene sentido, que la vida consiste en vivir contigo y amando y sirviendo como tú. Quiero contar a todo el mundo, a la creación entera, que tú eres la razón de mi esperanza.

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